jueves, 11 de mayo de 2017

Cómo fue mi recuperación de mi último intento + qué podéis hacer antes de recurrir a eso.

¡Hoola! ¿Qué tal estos días? Hace alguna que otra entrada escribí sobre mi último intento pero no conté como fue mi recuperación de aquello, quizás pueda ayudar a más de una persona sí cuento cómo fue más o menos.


Fue que me diesen el alta y era comenzar una andadura sin saber cómo pero que ya había empezado sin yo darme cuenta y tenía que continuarla por muy dura y complicada que fuese. Como mis motivos no fueron uno para que me llevasen a intentar quitarme del medio porque pensaba que era la solución, que así se iba el dolor y era una carga menos, fueron más de uno, fueron demasiados, por lo que creo que por eso se me hizo más cuesta arriba la recuperación. Aquello hizo cambiar muchos planes de verano, sobretodo para mis padres, mi hermana y mi cuñado, pero preferían mi salud.
Las primeras noches tenía que dormir mi padre conmigo por recomendación de los médicos, se turnaban a cuidarme entre él y mi hermana con mi cuñado. 
Mi padre aguantó una semana más trabajando pero tuvo que pedir adelanto de vacaciones porque no podía estar tan pendiente de mí como realmente necesitaba y no realmente él no me veía cómoda estando en su trabajo mañana y tarde para no estar sola, no se fiaban de mí, y es normal, tenían miedo a que volviese a suceder aunque a mí esa última vez me sirvió para darme cuenta de cosas y para ver que sí sigo aquí es porque no era mi hora de marchar, que estuvieron a punto de no poder salvarme, sí, no os lo voy a negar, porque fue así, pero lo lograron, y sí lo lograron estoy segura que fue por algo.
Mi cabeza no se concentraba en estudiar, me ponía a estudiar y no podía, mi cabeza acababa pensando en otras cosas menos en estudiar.
Estaba con 7 pastillas diarias desde finales de julio a mediados de septiembre aproximadamente:
    -Una de ellas era una pastilla natural para relajarme.
    -Una pastilla para dormir.
    -Una pastilla para dejar de vomitar (3 pastillas diarias)
    -Dos pastillas, que eran los antidepresivos.
    -Una pastilla para la ansiedad.
    -Una pastilla como protector de estómago.
Día tras día me las tomaba, día tras día luchaba por sobrevivir, muchas noches tenía que relajarme mi padre porque yo no era capaz de relajarme. Apenas salía de la cama, dormir para mí era evadirme, no sentía, no pensaba, no nada.
Caí en un pozo muy profundo pero el paso de los días y los meses, con ayuda y ayuda, logré salir. Dejé las pastillas, ahora sólo tomo 1 pastilla y media, y me la siguen bajando, así que espero que cuando me las quiten sea definitivamente. Yo creía que no saldría de ahí, no me veía capacitada para seguir estudiando, incluso me afectó en los estudios pero busqué alternativas y aunque no me gustaba -ni me gusta- esa opción pero es la que estoy haciendo para no dejar de estudiar. Me metí al bachillerato a distancia con la mitad de asignaturas de segundo de bachillerato, ¿por qué me metí? Porque hubo problemas con una asignatura y preferí no comerme más la cabeza ya que la tenía muy saturada y estar este año así, aunque el próximo curso vuelvo al horario diurno.

Bueno, continúo...

Tuve que buscar alternativas en muchas situaciones de mi vida para poder seguir adelante. Me costó mucho salir pero poco a poco había más luz.

En este tipo de situaciones recuperarse implica mucha fuerza de voluntad pero también mucha ayuda.

Mi consejo es que antes de tomar tan drástica "solución" porque NO es solución pidáis ayuda para poner soluciones de verdad y no arrebataros la vida por un problema o varios que tienen solución de otra forma. Sé que no es fácil, que diréis que sí yo lo intenté porque no lo vais a intentar vosotros. Sí, yo lo intenté pero aprendí mucho de esa vez, ya dije en la anterior entrada -mi último intento- que sí estoy viva es porque no era mi hora y sí estoy aquí es por algo, sí lograron salvarme es porque debía -y debo- seguir aquí, y os digo una cosa... Hay algo muy importante en vosotros, y es vuestra VIDA, no la arrebatéis por nada ni por nadie, a vivirla que los problemas se solucionan y la vida pasa sí no se vive. Al mínimo síntoma os aconsejo pedir ayuda para no llegar a ningún extremo que realmente no querráis.

De mi último intento han pasado casi 10 meses, y estoy mucho mejor pero digamos que hubo un antes y un después, pero sí yo pude vosotros podéis.

Sé que no me he expresado quizás como debería, pero entended que es algo personal que a veces cuesta exteriorizarlo con detalles, pero espero que esto os pueda ayudar.

Pronto hablaré de qué pueden hacer las personas de alrededor ante una situación así.

No os rindáis, sed fuertes.

Stay strong.

Un abrazo, hasta pronto pequeños lectores.

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