jueves, 20 de abril de 2017

Un año de superación.

¡Hooola! Estoy aquí de vuelta, hoy voy a hablar de mi experiencia con las autolesiones, creo que puedo decir que las he dejado atrás.

Comienzo...

Era 2012, yo seguía sufriendo acoso, conocí a una chica que se convirtió en mi mejor amiga en ese momento, y me ayudó mucho, sí, pero también me enseñó a autolesionarme consciente o inconscientemente, era agosto de 2012, comencé a autolesionarme en los nudillos, me desahogaba pero a la mínima recurría a eso -a día de hoy tengo consecuencias de cada autolesión en los nudillos.-
En junio 2013 empecé a cortarme, cuando me pillaban ponía excusas, mentiras, pero ya no me creían... Cada vez era más frecuente, lo turnaba con autolesiones en los nudillos, cada vez era más, un día una amiga me pidió contar todos mis cortes para decirme que sí me parecía normal tan sólo un corte, había más de 100 en solo un brazo, lo tapaba como podía, lo ocultaba, cada vez era más, en 2013 también empecé a autolesionarme en la tripa dándome puñetazos, estuve un año entero dándome puñetazos, y a día de hoy tengo dolores en las costillas con el más mínimo roce, por ejemplo, un abrazo por la espalda me duele al abrazarme y rozar las costillas. Seguía cortándome, y un corte profundo de 7 cm en abril de 2014 que tuvieron que darme puntos  no me paró, yo seguí, en julio de 2014 otra vez puntos, no me daba para reaccionar, lo necesitaba, cada vez me autolesionaba menos en los nudillos pero también seguía haciéndolo. Llegó el 9 de diciembre de 2014 fue la última vez que me autolesioné de este año, fue el día que dije que no volvía a hacerlo. Comenzaba mi período de abstinencia, aguanté hasta el 26 de mayo de 2015, el día anterior le di una charla a una amiga sobre ello, y mira por dónde al día siguiente recaí yo, fue ese día y aguanté hasta el 15 de septiembre, recaí, aguanté 7 días y recaí, el 22 de septiembre fue el último día de 2015, pasaron 7 meses hasta que fue la última vez, el 20 de abril de 2016, me tuvieron que dar puntos, y pocas semanas después tiré las cuchillas efecto mariposa, y hasta hoy, 20 de abril de 2017. Llevo un año sin cortarme, alrededor de tres años sin darme puñetazos en la tripa y alrededor de dos sin darme en los nudillos.

Llevo un año de abstinencia en cortes.

A raíz de las autolesiones tengo los nudillos sensibles, en invierno me duelen y a veces pueden llegar a sangrarme un poquito, los puñetazos en la tripa tengo problemas en las costillas, me duelen con roces, cuando me las puedo tocar o incluso a veces durmiendo boca abajo, tengo muchas cicatrices por todo el cuerpo -dónde más se notan son brazos y tripa- pero tengo en todo el cuerpo, prácticamente, aunque algunas las tapé con tatuajes.


Con todo esto quiero decir que... ¿De qué sirve autolesionarse? Y quiénes los hacéis me diréis "Me desahoga", "me alivia", "el dolor interno es mucho mayor que el físico"  MENTIRA, no desahoga, no alivia, no quita los problemas de dentro, alivian en el momento pero después... Después, ¿cómo estás? Igual o peor que antes, no hace que desaparezcan los problemas, no, no hace que desaparezcan, hace que a parte de cómo estabas tengas cortes, algunos superficiales, otros profundos, otros infectados y así... Autolesionarse no es la solución a nada.

Algunas preguntas que quizás os puedan ayudar (para familiares y amigos sí necesitáis ayuda o consejo en el formulario de contacto os podéis poner en contacto conmigo), y si no os ayudan quizás os enseñen un poco más de la realidad:

¿Es fácil dejar de autolesionarse? No, no es fácil, porque era algo que te "desahogaba" y a veces cuando te sientes mal necesitas recurrir a ello, pero cuando aprendes a que no es la solución lo llevas mucho mejor. Los primeros meses de la última vez que lo dejé a veces sí lo necesitaba, pero en algunos momentos estaba la que era mi pareja en ese entonces para evitarlo, y lo conseguía, pasaron los meses hasta que hoy hace un año, quién me diría a mí que lograría dejarlo... Es cierto que en cosas así no puedes cantar victoria 100% pero sí un 99%, y puedo decir que quedó atrás.

¿Cómo es posible dejarlo? Con mucha, mucha, pero muchísima fuerza de voluntad, demasiada fuerza de voluntad, porque no es algo que digas "lo dejo" y lo dejas, creo que no conozco ningún caso o casi ninguno que lo haya logrado así.

¿Realmente alivia autolesionarse? NO, no alivia, en el momento que lo haces parece que sí, pero realmente no es así, no alivia, ¿por qué? Porque los problemas siguen ahí o incluso aumentan después de haber intentado desahogarte dañándote a ti mismo/a.

¿Desde la última vez he tenido necesidad de autolesionarme? Sí, no lo voy a negar pero aquí sigo, de abstinencia, haciendo un año, a veces no es fácil pero para todo hay que ser fuerte, y con fuerza de voluntad todo se consigue.

¿Tengo cicatrices? Sí, en unos sitios se notan más que en otras, algunas las tapé con el tatuaje de las muñecas y otras ahí siguen. En los nudillos si te fijas hay zonas más oscuras que otras, en las zonas oscuras están las cicatrices, aunque en invierno se notan más, pero no se notan casi nada comparado con hace 5 años. De los puñetazos en la tripa sigo pagando las consecuencias, las tengo como inflamadas ya tres años, fractura de hueso no tengo pero me dijeron que podía ser problema del músculo o que el músculo se haya separado del hueso, hace dos días me tocaron las costillas de arriba (las primeras a continuación del pecho), solo tocarlas me dolía, era dolor puro, mayor a lo que me podía doler un puñetazo en la tripa hace unos años, al rato de estar con dolor sentía un dolor como sí saliese un líquido, pero espero que algún día se recuperen porque tan sólo un roce o un abrazo por la espalda -que me encantan- me duele, pero los abrazos por la espalda aunque me duelan los sigo aceptando, aunque tampoco me encantan de todo el mundo, pero en esos momentos me da igual ver las estrellas del dolor. ¿Cicatrices de cuándo me cortaba? Sí, como dije al principio de la pregunta de las cicatrices, algunas están tapadas, otras se notan más y otras menos pero están. Las de encima del pecho si no te fijas no se perciben (aunque con el verano sí se notan más por el moreno y tal) pero de todas las que había he podido comprobar que se notan como mucho 5-6 fijándote, aunque bastantes son, mejor sería no tener ninguna o nunca haberme autolesionado.. En los hombros se notaba en verano con el sol, así que hasta verano no lo sabré. En los brazos sí se notan, aunque algunas están tapadas, y todas son blancas excepto las de la parte exterior que se parece al color de la piel y me ha costado hasta identificarlas un poco, en la parte interior tengo superficiales, profundas y algunas en las que se notan que me dieron puntos. En las manos ya ni las veo. En la tripa sí, se notan, unas más que otras, pero se notan. En las caderas se notan sí te fijas bastante, en los muslos y piernas se notan pero no mucho. En verano todas se notan más. ¿Conclusión? Nunca os autolesionéis. Yo no me avergüenzo de mis cicatrices, forman parte de mi vida pero durante algunos años las tapaba con más de 40 pulseras en cada brazo, y no es bonito, no es placer. Si pudiese decirle algo a mi "yo" del pasado le diría que no se autolesionase, que hay otras formas de desahogarse, pero también todo lo que he pasado me ha servido para crecer, para madurar, para conocer el sentido de la vida.

¿He hecho alguna locura con esto? Sí, desde cortes profundos o piel separada de 7 cm a levantarme a las 2 de la madrugada y empezar a cortarme mientras lloraba. De esos años no tengo muy buenos recuerdos pero los pocos que tengo marcan la diferencia.

¿Te afectó en los estudios? No, me afectó el año previo a que me diagnosticasen anorexia, depresión, a que yo me autolesionase, etc, pero en los peores años (no sólo autolesiones) sacaba muy buenas notas, me refugiaba en los estudios, de ponerme a las 4 de la tarde a estudiar hasta las 4 de la mañana o hasta las 7 de la mañana que era cuando dejaba de estudiar, me vestía y me iba a clase, y sí había dejado la ducha para la mañana me duchaba también. De pasarme un fin de semana entero que tiene 48 horas estudiando 23 horas de ellas para refugiarme. Daba clases a compañeros que me pedían que les ayudase porque también me aislaba de todo lo que me pasaba. Y no me afectó porque a parte de refugiarme en los estudios cuando se enteraron en el instituto de lo que sucedía me ayudaron muchísimo aunque yo en ese momento lo veía como castigo, el darme de comer en clase entre tres compañeras y la vigilancia de una cuarta de vez en cuando, o el no dejarme ir sola al baño, muchas cosas, y eso aunque yo lo veía lo peor en el fondo me estaba ayudando. Si por un casual me veían autolesiones ahí estaban, no sé. Si no fuese porque me refugié bastante en los estudios quizás hoy no estaría contando esto.

¿Me han acusado de incitar a que se autolesionen? Sí, hace 3 años me decían que como yo me autolesionaba incitaba a otra chica de mi clase a hacerlo, no sé cómo cuando yo no lo hacía en el instituto y ella lo hacía en mitad de clase, pero bueno, yo sabía que no incitaba a nadie y estaba tranquila.

¿Qué quiero conseguir con esta entrada? ¿Y con este blog? Quiero conseguir que se vea que autolesionarse no sirve de nada, que hay otras formas más sanas de desahogarse y se puede pedir ayuda. Autolesionarse no alivia. Autolesionarse no desahoga. Y quiero conseguir con este blog ayudar a todas las personas que están pasando por esto, que quizás puedan estar pasándolo o en un futuro puedan pasarlo, para familiares y amigos de esas personas. Todo tiene solución y todo tiene salida.

¿Tengo a mi alcance con lo que me autolesionaba al cortarme? No, en total he tirado 3 veces las cuchillas pero siempre compraba más porque realmente quería dejarlo pero a la vez me desahogaba. Pero la tercera recuerdo que era mayo de 2016 (no sé sí a principios o final) y le dije a mi ex pareja "Acércame la papelera", me dijo "¿Para qué?" y le digo "Tú acércala.", abrí la caja dónde la tenía que tengo varias cajas de recuerdos de esos años, y al abrirla se las enseñé y le dije que quería tirarlas delante de ella, y así hice, las tiré y no volví a comprar, ni tengo pensamiento. No son las cuchillas de depilar pero pienso que no es necesario saber cuáles eran ni dónde se compran. Solamente diré que pone que no se venden a menores de 16 y yo empecé a comprarlas con 15 y me las vendían, y es algo que me quema la sangre, pero a parte pienso que no deberían de estar a la venta por nada. No tengo pensamiento de comprar esas cuchillas en concreto, las tiré por tercera y última vez y creo que estaré así muchos años o toda la vida ya -o eso espero-.

¿Si necesitan ayuda me ofrezco a ayudar? Siempre, sea quién sea, me sale solo en estos temas.


Bueno, creo que ya he respondido unas cuántas preguntas y he contado un poco mi experiencia sobre esto. Hoy hace un año que no me autolesiono, y quizás sea una de las peores entradas que he tenido pero espero que podáis entender que me trae recuerdos y no es tan fácil expresarlo pero también espero que esta entrada os pueda ayudar y que os deis cuenta que autolesionarse no desahoga ni alivia.

Todo con fuerza de voluntad y paciencia se consigue, con ayuda también. Nunca os rindáis, no dejéis de luchar y ante situaciones así pedíd ayuda, esto no es para siempre, hay luz al final del túnel.

No he publicado nada antes porque estaba pensando cómo escribir esta entrada ya que llevo una semana preparándola, pero pronto volveré con entrada nueva.

Para contactar conmigo, pedirme consejo/ayuda podéis hacerlo por el formulario de contacto o por los comentarios y de ahí quizás podamos ampliar la forma de contacto.

Espero que esta entrada os haya servido, y... NOS VEMOS PRONTO CON UNA NUEVA PUBLICACIÓN.

Stay strong.

jueves, 6 de abril de 2017

Mi último intento.

¡Hola a todos/as! ¿Qué tal este último mes? Espero que os haya ido bieeeen.

Sé que apenas escribo, pero necesitaba tiempo para sentarme a escribir sobre lo que voy a escribir hoy, no es algo fácil ni de algo que se hable todos los días, pero creo que es necesario hablar de ello para ayudar a otras personas que han pasado, pasen o quizás en un futuro tengan que pasar o tengan alguien cercano que lo pase mal, y de esto se trata este blog, de ayudaros a vosotros, de que os sirva para ser ayudados o ayudar vosotros a otros. Sinceramente no sé cómo va a salir esta entrada, espero que bien y que pueda servir como las anteriores.

Voy a hablar de mi último intento de suicido, he tenido varios a lo largo de mi vida pero el último me enseñó tantas cosas que no me creo un ejemplo a seguir pero sí creo que os puedo ayudar con mi experiencia. Quizás cuando acabéis de leer esta entrada entendáis porque desde poco antes de ese momento hasta pasados unos meses no escribí una entrada, no me sentía capacitada, en ese momento era yo la que volvía a necesitar ayuda, y creo que fue lo mejor que hice, no quería dar explicaciones porque no quería hablar de ello, pero espero que lo entendáis y me perdonéis. Quiero adelantar y por ello pido disculpas, que hay cosas que tengo lagunas y no voy a poder contar como quisiera, quizás, lo siento.

Era un lunes, 18 de julio de 2016, yo ya estaba curada de autolesiones, intentos de suicido, todo, estaba en el prealta de anorexia y todo, recuerdo que no era ni media mañana cuando las cosas en mi vida dieron un vuelco al 100%, y actué sin pensar, no pensé, solamente fui y lo intenté, al rato mandé un whatsapp a mi padre, no sé qué le dije que llamó a mi hermana, mi hermana vino a mi habitación, vio que algo pasaba y me dijo que vomitase, yo no quería, no sabía ni que decía, me vistió ella porque yo sinceramente no podía, solo decía "No, no, no" por lo que me han contado, vino mi padre y fuimos al hospital, me daba conversación para que no me durmiese, pero no recuerdo el trayecto al hospital, lo que recuerdo es estar ya dentro de él, no pasé por la sala de espera, de repente me veo dentro ingresada, me contó mi padre al cabo de días que le dijeron que llego 5 minutos más tarde y no pueden hacer nada, no sé como me pusieron el vestidito este del hospital ni como me pusieron el gotero, recuerdo que me negaba a que me pusiesen las gomas, había médicos alrededor de toda la cama, al no lograrlo recurrieron rápidamente al carbón líquido, luego me dijero que habían sido dos vasos de carbón líquido, pero yo recuerdo uno -tengo un mal recuerdo a ese sabor-, expulsé por la boca al poco rato pero no todo, y durante toda una semana con las heces. Me dijeron que no me durmiese, de hecho, me dejaron el móvil cuando no suelen dejarlo. No recuerdo mucho más de allí, no me querían dar el alta, pero me lo dieron con derivación ese mismo día al psiquiátrico Román Alberca de El Palmar (Murcia), en el trayecto a ir tuve alucinaciones, veía elefantes en lo que eran coches, piedras en lo que eran ruedas, globos en lo que eran nubes... Estuve 4 horas allí, no me dejaron ingresada pero no me dejaban dormir sola, dormí con mi padre esa noche. Esto no quedó aquí, tocaba ir a mi psiquiatra habitual, tocaba recuperarme, tocaba seguir adelante...
Mi vida cambió ese 18 de julio de 2016, no iba a ser el verano que me esperaba, durante dos meses me pasé con 7 pastillas diarias, vomitaba sin provocármelo, cuando me levantaba, cuando me acostaba, cuando todo, no tenía hambre, iba a la cocina y no me apetecía nada, estaba perdiendo peso, me pasaba el día en la cama, sólo quería llorar, no levantaba cabeza. Cuando dormía no sufría, no estaba viviendo, no lograba concentrarme para estudiar, nada...
Hasta mediados de septiembre no empecé a lo que es recuperarme, poco a poco, aquel intento me trajó muchos cambios en mi vida, de la noche a la mañana de estudiar por la mañana a estudiar este año a distancia (en septiembre vuelvo al de mañana), me cambió todo, mi vida no es la misma al 18 de julio por la mañana, no, mi vida es diferente, no sé sí algún día será igual a aquella mañana y días anteriores, pero bueno, es algo que me sirvió para aprender, aprender mucho.

No quiero volver a intentarlo ni voy a intentarlo ni por nada ni por nadie, mi vida no merece ser terminada por otros motivos. Cada vez pienso que sí me lograron salvar fue porque no había llegado mi hora, y debo seguir viviendo.

No es mi mejor entrada, quizás diréis que cómo os puedo ayudar, veréis, ese intento me enseñó demasiado, la solución a los problemas no es acabar con tu vida, hay que seguir adelante, luchar, pedir ayuda, pero nunca quitarte la vida. Nunca debería de estar ni como última ultimísima opción el arrebatar tu vida para solucionar problemas. Antes de ver eso como una opción recurrir a todo, hay salida al final de túnel, todo se soluciona. Nada negativo es para siempre.

Luchad hasta el final, y si no quedan fuerzas respirad y cogedlas para seguir. No os hagáis daño ni dejéis dolor en vuestros familiares por querer acabar, de todo se sale, hacedme caso, yo pensaba que no saldría y aquí estoy casi 9 meses después luchando, no tendré la misma vida que antes, pero estoy viva y es lo que cuenta, y poco a poco todo se consigue, si algo va mal no os desaniméis porque acabará yendo bien, pedíd ayuda sí la necesitáis pero no lo veáis como opción. Casi pierdo mi vida por solucionar problemas, acabé con más problemas y con un cambio de vida en cuestión de horas.

Espero que esta entrada os ayude, os sirva o que al menos os haga pensar sí estáis en una situación complicada. No me ha sido muy fácil escribir esta entrada, espero que lo entendáis y que también hayáis entendido por qué no estaba en condiciones de escribir entradas para ayudaros durante unos meses.

Antes de acabar, quiero dedicar unas líneas a Marina M., por sus bonitas palabras hacia mi blog, por darme ánimos a seguir escribiendo porque me transmite que mis entradas están ayudando, tan sólo gracias, y que te sigan ayudando mis entradas.
También quiero dedicar unas líneas a él, que no pudo más con su vida y hace menos de una semana decidió acabar con su vida, cuida de todos los que te quieren, mantén vivos a aquellas personas que no se sienten capaces de seguir adelante tras tu marcha voluntaria. Descansa en paz, aquí no te vamos a olvidar.

Y con esto, cierro esta entrada, espero que os sirva, y sí queréis dadme sugerencias o decidme de algo que queráis que hable podéis dejarlo en comentarios o en alguna de mis redes sociales, y hablaré sobre ello.
¡Mucho ánimo! Nunca os rindáis.
Stay strong.